De pronto, se apagaron las luces. Un potente foco de luz iluminó la entrada de artistas y una silueta hizo su aparición entre la niebla. Se cubría con una larga capa azul y un sombrero puntiagudo con lunares plateados que simulaban estrellas en el cielo nocturno. Delgado y alto, parecía el más viejo de todos los artistas pues tenía una barba blanca muy larga. El Gran Mago Minler brillaba en la oscuridad gracias a su traje. Lentamente elevó los brazos y, de repente, justo cuando la música cesó, una gran explosión de luz surgió de sus manos...
Libro precioso y muy entretenido en el que, a través de las vivencias de Ernesto, aprenderás infinidad de trucos de magia que, en realidad, son matemáticas.

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