Dentro de los "Encuentros en la biblioteca", María Fernández Abril (profesora del Ámbito Sociolíngüístico) presenta su obra Una línea en la pared, ganadora del 9º Concurso de Relatos (2020), organizado por la Universidad de Oviedo.
El título de la obra está tomado de Cortázar y María explicó que este conjunto de relatos fue “pegándolo” desde 2016 en que empezó a crearlos y de ahí que surja esta línea temporal narrativa.
Para ella, hay tres maneras de crear un cuento:
- la que inauguró Allan Poe y luego siguió Cortázar u Horacio Quiroga, que prepara a quien lo lee para un final sorprendente. Esta es la manera que ella prefiere.
- Chejov, línea que sigue Juan Rulfo: contar una historia en la que parece que no pasa nada pero todo el asunto va por debajo.
- Marcel Schwob, seguido posteriormente por Borges, en el que el juego está presente y es más inteligente.
Se escribe lo que se lee y, para realizar el Trabajo de Fin de Grado, María leyó mucha literatura fantástica y acabó secuestrada por Cortázar hasta el extremo de soñar con él y, de ahí, surgió el relato En el perro que fuma, donde el escritor argentino aparece como personaje.
Una línea en la pared está constituida por veinte relatos, quince en castellano y cinco en asturiano; estos últimos ocupan la parte central del libro. En este sentido, María considera que su obra es diglósica (una realidad que quiere cambiar) porque los cuentos que escribe en asturiano tienen un carácter oral (excepción de La fea), historias que no podría haber contado en otro idioma. Se planteó incluso el no incluirlos hasta que el poeta, y amigo, Rodrigo Olay le comentó que la realidad de Asturias era así y el jurado lo consideró algo completamente natural.
¿Consejos para la gente joven que escriba? Surge la idea, lánzate a escribir y, en distintas revisiones, hay que hacer labor de poda porque normalmente se escribe mucho más de lo que tiene que estar escrito.
En Una línea en la pared también se da la autoficción como en el caso de Lecumberri, el relato más extenso.
Flores surge de algo tan simple como vivir al lado del ayuntamiento de Mieres y oír sus campanadas cada quince minutos. Un relato sobre las amas de casa y la opresión cotidiana que viven, siempre pensando en todo el mundo menos en ellas. Aquí María considera que ha seguido la línea de Chejov.
Baxar del tren se inspira en una anécdota que le contó su abuelo: había gente que se colaba en los vagones del tren para conseguir carbón y llevarlo a casa.
Regresión es un relato más borgiano, una reflexión sobre el cine que surge de un blog sobre cine, realizado junto a Alfredo Casasola en el que este creaba las imágenes y María, el texto.
La decadencia d’Occidente es una conversación entre dos amigos para cuya lectura contamos con la participación de la alumna de 4º de ESO, Fatim El Adma.

Comentarios
Publicar un comentario